La Diputación de Málaga aprueba la propuesta presentada por el Área de Patrimonio del Ayuntamiento y respaldada por el Pleno por unanimidad, que pone en valor esta celebración con más de cien años de historia y constituye un elemento identitario de Alhaurín de la Torre
La junta de gobierno de la Diputación de Málaga ha aprobado la declaración de la festividad de la Virgen de la Candelaria de Alhaurín de la Torre como Fiesta de Singularidad Turística Provincial, atendiendo así a la petición y a la documentación presentada por el Ayuntamiento y conforme a las bases para la concesión de este tipo de reconocimientos.
El alcalde, Joaquín Villanova, ha celebrado esta declaración en un sencillo acto en la casa consistorial junto los integrantes del grupo parroquial de la Candelaria. La propuesta fue impulsada en su momento por el Área de Patrimonio Histórico-Artístico que dirige el concejal José Manuel de Molina y aprobada por unanimidad por el Pleno ordinario de la Corporación de enero de este año.
Los efectos de la obtenida declaración incluyen participar en las campañas de difusión turística que realice la Diputación y en cualquier actuación o evento que la institución provincial considere de interés para el fomento del turismo en el territorio. Tanto el regidor como José Manuel de Molina han destacado la importancia de esta medida para poner en valor una tradición local que se remonta, como mínimo, al año 1900, según se demuestra en la memoria justificativa que acompañó a la solicitud.
La Festividad de la Virgen de la Candelaria, también conocida como la Virgen de las Roscas, se celebra cada 2 de febrero y mantiene una continuidad histórica y religiosa profundamente arraigada en la ciudadanía de Alhaurín de la Torre. Dicha fecha coincide con la conmemoración litúrgica de la Presentación del Niño Jesús en el Templo, episodio evangélico que da sentido simbólico a los rituales de esta celebración.
La propuesta presentada y ahora aprobada recalca que la citada festividad constituye un elemento identitario del pueblo, por lo que considera que reúne méritos suficientes para ser reconocida como Fiesta de Singularidad Turística Provincial de Málaga.
DECLARACIONES
El concejal de Patrimonio ha señalado que esta declaración “nos llena de orgullo”, tanto por lo que supone para la tradición y la fiesta en sí como por haber sido promocionada y respaldada por el propio Ayuntamiento y el grupo parroquial de la Candelaria. Además, ha subrayado el importante “apoyo institucional” que implica por parte de la Diputación y el consiguiente beneficio para Alhaurín desde el punto de vista turístico y cultural.
En representación del grupo de la Candelaria, Paqui Martín Rodríguez ha querido expresar su agradecimiento al Ayuntamiento, al alcalde, al concejal de Patrimonio y al edil de Cultura y diputado provincial, Manuel López, al tiempo que ha anunciado que ya están preparando el 90 aniversario de la Virgen, que se cumple el próximo año.
SOBRE LOS ORÍGENES DE LA CANDELARIA
La devoción a esta imagen mariana hunde sus raíces en la tradición religiosa y popular del municipio, con referencias documentadas que la sitúan, al menos, desde el año 1900, fecha más antigua que figuran en las actas capitulares, tal como figura en el libro del propio José Manuel de Molina titulado ‘Episodios y Alcaldes de Alhaurín de la Torre’ (2019).
El origen del fervor popular está ligado a un hecho milagroso profundamente arraigado en la memoria colectiva de la localidad, que fue difundido por la tradición oral y recogido en la prensa de finales del siglo XIX: una niña perdida en el campo fue supuestamente protegida y conducida de regreso al pueblo por una misteriosa señora de gran belleza, a la que reconoció posteriormente en la iglesia como la Virgen -identificada entonces con la de los Dolores-. A raíz de aquel episodio, se intensificó la devoción mariana en la localidad y, con el paso del tiempo, evolucionó a la advocación de la Candelaria, consolidando una devoción que combina fe, tradición oral y prácticas rituales comunitarias.
Así, la festividad del 2 de febrero es una celebración religiosa, popular y participativa que combina elementos litúrgicas con manifestaciones culturales de gran singularidad, con varios momentos principales: presentación de los nacidos durante el año anterior, que son ofrecidos simbólicamente a la Virgen en el templo, rememorando el pasaje bíblico del Niño Jesús en el Templo; ofrenda de roscas de pan elaboradas tradicionalmente, que los fieles presentan como acción de gracias y que son bendecidas y repartidas después entre feligreses y asistentes; procesión de la sagrada titular por las calles del municipio en un pequeño trono con piezas de pan ensartadas en pilas, y portada por mujeres y hombres que avanzan rezando salmos; participación infantil, con la presencia de niñas que han recibido la Primera Comunión, que actúan como madrinas portando la pequeña imagen del Niño Jesús y turnándose durante el recorrido; a la llegada a la plaza, se enciende una candela u hoguera, elemento simbólico de purificación y renovación, en torno al cual se desarrollan cantos y bailes tradicionales en corro, especialmente protagonizados por mujeres y niñas; reparto del pan bendecido por el párroco entre los fieles, reforzando el carácter comunitario y solidario de la celebración, y de ahí, de regreso a la iglesia.
Esta festividad congrega cada año a un importante número de vecinos, devotos y visitantes procedentes tanto del propio municipio y sus barriadas como de localidades cercanas, lo cual pode de manifiesto “el fuerte arraigo social de la fiesta y su capacidad de atracción, así como su potencial como recurso cultural y turístico a nivel de toda la provincia”.













