Un búho real, un cárabo, un mochuelo común y dos cernícalos vulgares han sido liberados en el Parque Natural Montes de Málaga tras superar con éxito su proceso de recuperación.

La conservación de la fauna silvestre vuelve a dejar una noticia esperanzadora en la provincia de Málaga. Cinco aves rapaces que habían ingresado en el Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) de Málaga por diferentes causas han podido regresar a la naturaleza tras completar con éxito su recuperación.

La liberación se llevó a cabo en el Mirador de Francisco Vázquez Sell, en pleno Parque Natural Montes de Málaga, donde volvieron a volar un búho real, un cárabo, un mochuelo común y dos cernícalos vulgares. Todos ellos habían llegado al centro tras ser encontrados heridos, debilitados o separados de sus nidos.

El delegado territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente, José Antonio Víquez, destacó la labor que realizan los profesionales del CREA y agradeció la colaboración de numerosos ciudadanos que alertan cuando encuentran animales silvestres en dificultades. De hecho, algunos de los ejemplares liberados fueron rescatados gracias al aviso de particulares que detectaron su situación y facilitaron su traslado para recibir atención especializada.

Más allá de una noticia local, este tipo de actuaciones recuerdan la importancia de proteger la biodiversidad y respetar la fauna que comparte nuestro territorio. Rapaces como el búho real, el cárabo, el mochuelo o el cernícalo desempeñan un papel fundamental en el equilibrio de los ecosistemas y son excelentes indicadores de la salud ambiental de nuestros campos y montes.

El Centro de Recuperación de Especies Amenazadas de Málaga atendió durante 2025 un total de 1.222 ejemplares de fauna silvestre, logrando recuperar más del 60% de ellos. En lo que llevamos de 2026 ya han ingresado cerca de 500 animales que reciben cuidados veterinarios y seguimiento especializado con el objetivo de devolverlos a su medio natural.

Una noticia que trasciende fronteras municipales y que nos recuerda que la conservación del medio ambiente es una responsabilidad compartida entre administraciones, profesionales y ciudadanía.

Porque cada ave recuperada y devuelta a la naturaleza es una pequeña victoria para todos los que amamos y defendemos nuestro patrimonio natural.