La propuesta del Área de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento se votará en la sesión ordinaria del próximo viernes. La tradición alhaurina de la ‘Virgen de las Roscas’ se remonta, al menos, a primeros del siglo XX y se conmemora cada 2 de febrero

El Pleno ordinario previsto para este próximo viernes, 16 de enero, llevará en su orden del día una propuesta del Área de Patrimonio Histórico-Artístico del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre consistente en solicitar a la Diputación de Málaga que la festividad de la Virgen de la Candelaria o ‘de las Roscas’ sea declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial. El texto ha sido llevado hoy a la Comisión General Informativa previa a la sesión plenaria y pretende poner en valor una tradición local que se remonta, como mínimo, al año 1900, según se demuestra en la memoria justificativa que acompaña a la solicitud.

La Festividad de la Virgen de la Candelaria se celebra cada 2 de febrero y mantiene una continuidad histórica y religiosa profundamente arraigada en la ciudadanía de Alhaurín de la Torre, según el documento. Dicha fecha coincide con la conmemoración litúrgica de la Presentación del Niño Jesús en el Templo, episodio evangélico que da sentido simbólico a los rituales de esta celebración. La devoción a esta imagen mariana hunde sus raíces en la tradición religiosa y popular del municipio, con referencias documentadas que la sitúan, al menos, desde el año 1900, fecha más antigua que figuran en las Actas Capitulares, tal como figura en el libro del historiador e investigador José Manuel de Molina, actual concejal de Patrimonio, llamado ‘Episodios y Alcaldes de Alhaurín de la Torre’ (2019).

El origen del fervor popular está ligado a un hecho milagroso profundamente arraigado en la memoria colectiva de la localidad, que fue difundido por la tradición oral y recogido en la prensa de finales del siglo XIX: una niña perdida en el campo fue supuestamente protegida y conducida de regreso al pueblo por una misteriosa señora de gran belleza, a la que reconoció posteriormente en la iglesia como la Virgen -identificada entonces con la de los Dolores-. A raíz de aquel episodio, se intensificó la devoción mariana en la localidad y, con el paso del tiempo, evolucionó a la advocación de la Candelaria, consolidando una devoción que combina fe, tradición oral y prácticas rituales comunitarias.

Así, la festividad del 2 de febrero es una celebración religiosa, popular y participa que combina elementos litúrgicas con manifestaciones culturales de gran singularidad, con seis momentos principales: presentación de los nacidos durante el año anterior, que son ofrecidos simbólicamente a la Virgen en el templo

, rememorando el pasaje bíblico del Niño Jesús en el Templo; ofrenda de roscas de pan elaboradas tradicionalmente, que los fieles presentan como acción de gracias y que son bendecidas y repartidas después entre feligreses y asistentes; procesión de la sagrada titular por las calles del municipio en un pequeño trono con piezas de pan ensartadas en pilas, y portada por mujeres y hombres que avanzan rezando salmos; participación infantil, con la presencia de niñas que han recibido la Primera Comunión, que actúan como madrinas portando la pequeña imagen del Niño Jesús y turnándose durante el recorrido; a la llegada a la plaza, se enciende una candela u hoguera, elemento simbólico de purificación y renovación, en torno al cual se desarrollan cantos y bailes tradicionales en corro, especialmente protagonizados por mujeres y niñas; reparto del pan bendecido por el párroco entre los fieles, reforzando el carácter comunitario y solidario de la celebración, y de ahí, de regreso a la iglesia.

Esta festividad congrega cada año a un importante número de vecinos, devotos y visitantes procedentes tanto del propio municipio y sus barriadas como de localidades cercanas. En la edición de 2025, se contabilizaron alrededor de 2.500 personas en los distintos momentos de la jornada, lo cual pode de manifiesto “el fuerte arraigo social de la fiesta y su capacidad de atracción, así como su potencial como recurso cultural y turístico a nivel de toda la provincia”.

La propuesta termina con el argumento de que, tras la exposición de todos estos antecedentes, la citada festividad constituye un elemento identitario del pueblo, por lo que considera que reúne méritos suficientes para ser reconocida como Fiesta de Singularidad Turística Provincial.

#alhaurindelatorrecalidaddevida