(Francisco Javier Zambrana Durán – Alhaurín de la Torre)

Juan Andrés Camacho es minimalista. Tal vez, antes de serlo, sea corredor. Un corredor más de montaña o de asfalto, pero con un estilo específico que le permite sobresalir por encima del resto. Quizá no acaba con todos los registros, ni se proclama campeón en cada una de las carreras que disputa, sin embargo, deja huella, y no precisamente con sus zapatillas, sino con sus pies.

Hace unos años te miraban raro, sobre todo en montaña”, destaca. Su estilo de vivir las carreras es bien distinto del resto. En lugar de buscar las zapatillas más robustas y portentosas para poder conseguir mejores resultados, Juan prefiere prescindir de ellas o decantarse por otro calzado.

En cualquier caso, no siempre ha podido ejecutar este tipo de carrera continua de la forma que hoy disfruta. ”Querer es poder, pero hasta cierto punto”, nos confirma. Y es que, como cada paso que se da en un deporte, en el minimalismo existe una transición que debe ser tratada con bastante cuidado.

Por todo lo comentado y varios aspectos técnicos más preguntamos a un experto en la materia que dirige su propio proyecto de atletismo: El Corredor Errante


Juan disputa la Maratón de Málaga. – Fuente: J. A. Camacho.
¿Cómo se adapta el pie al cambio de zapatillas tan robustas a un minimalismo suave y más tarde al minimalismo total, es decir, con chanclas específicas o descalzo?

Son cambios muy progresivos y para los que hay que tener mucha paciencia, ya que estaremos estimulando estructuras musculares y óseas que llevan mucho tiempo anquilosadas. 

Poco a poco los pies se van fortaleciendo, aumentando de tamaño y los dedos se separan progresivamente, como si se desplegasen, lo que con el paso de los años hace que, aunque seamos adultos, nuestros pies crezcan.

¿Qué desembolso puede suponernos adquirir unas zapatillas minimalistas para corredores ya adaptados?

Hay precios para todos los gustos y bolsillos, siendo más caras determinadas marcas y materiales. Rondan desde 30 euros hasta precios superiores a los 100. No considero que haya una brecha en cuanto a precios entre calzado amortiguado y minimalista.

¿Existe realmente una tendencia a cambiar al minimalismo actualmente por parte de corredores más experimentados?

Creo que al comienzo de esta vuelta a los orígenes, en la que tiene mucho que ver el libro ‘Nacidos Para Correr’ de Christopher McDougall, muchos corredores quisieron vivir esas experiencias que se narran en los libros, descalzándose y saliendo a correr sin más, lo que propició que muchos acabasen lesionados.

Actualmente creo que esa moda ya pasó y las personas utilizan el minimalismo como medio para fortalecer sus pies y perfeccionar su técnica, pero por mi experiencia son los corredores novatos o con pocos años de trayectoria los que se muestran más receptivos. Es raro que un corredor veterano que sabe cómo funciona su cuerpo experimente con el minimalismo si corre cómodo con calzado amortiguado; y lo entiendo. Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo?

¿Qué porcentaje de minimalistas podemos ver en las carreras?

Depende mucho del tipo de carrera, pero, por poner un ejemplo real, en la última edición de la Carrera Familiar Solidaria de Pinturas Andalucía en Fuengirola, en circuito llano a 2 vueltas, de unos 250 corredores unos 50 participaríamos con calzado minimalista.

Juan disputa la Algarve Challenge 2014. – Fuente: J. A. Camacho.
¿Es más frecuente a día de hoy ver minimalistas en carreras de montaña o en asfalto?

Cada vez más. Hace unos años te miraban raro, sobre todo en montaña, donde ha habido discusiones entre atletas minimalistas bien preparados y árbitros que a priori no querían dejar que algunos corredores participasen con ese calzado, lo que al final hacían bajo su propia responsabilidad.

Aun así, con el paso del tiempo y el aumento de información al respecto cada vez hay menos problemas, se entiende mejor el minimalismo, y se acepta, aunque no se practique.

¿Qué ventajas a la hora de recuperaciones y lesiones tiene el minimalismo?

A la hora de recuperar lesiones trabajamos la propiocepción y fortalecemos músculos que habitualmente no se trabajan, lo que puede hacer más completas las sesiones de trabajo, pero es importante hacerlo siguiendo las pautas de un fisioterapeuta, podólogo o entrenador con experiencia en la materia, ya que si no puede ser peor el remedio que la enfermedad.

¿Qué desventajas presenta en carreras de montaña donde puede haber piedras o terreno irregular?

Por el terreno irregular no hay problema, ya que con preparación te adaptas a él sin problema. Las piedras sí son un problema, tanto las pequeñas, que se pueden colar, molestando al correr (en el caso de correr con sandalias la molestia es menor ya que salen igual que entran), como las grandes, contra las que, en caso de impacto, tenemos menor protección que con calzado amortiguado.

¿Supone un problema para el invierno por las bajas temperaturas?

Las bajas temperaturas, salvo que vayas a correr por zonas de hielo, no son problema, ya que los pies tienen mucha irrigación y en seguida entran en calor.

Aun así, querer es poder… hasta cierto punto. En enero de este año, aprovechando el temporal de frío y nieve, subí a correr sobre nieve al Torrecilla con dos amigos, empleando sandalias. Usé calcetines de neopreno para aislarme de la nieve y teníamos crampones por si encontrábamos hielo, aunque está claro que salvo que tengas mucha preparación y el material adecuado, hasta en esos desniveles tan escasos puede ser peligroso correr.


Entrevista realizada por: Francisco Javier Zambrana Durán (@neyfranzambrana/Francisco Zambrana).

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