El ciclista afincado en Alhaurín de la Torre venció en la cima de Hautacam por delante de Lance Armstrong en el Tour de 2000.

Ayer su cumplieron 18 años de la victoria de Javier Otxoa en el Tour de Francia. La cima de Hautacam lo catapultó directamente a la élite del ciclismo mundial, tras una etapa épica dominada por la lluvia y el frío. El por aquel entonces corredor del Kelme-Costa Blanca, culminó una escapada en la que llegó a tener casi 10 minutos de ventaja sobre Lance Armstrong quien a la postre sería el vencedor de un Tour que finalmente perdería por dopaje.

Armstrong recortó tiempo al de Bilbao durante toda la subida, acompañado hasta apenas dos kilómetros y medio del malogrado José María Jiménez “El Chava”. Finalmente, el de Otxoa venció con 45 segundos de ventaja sobre el americano y 1´12″ sobre el ciclista del Banesto.

Unos meses más tarde, el 15 de febrero de 2001, la vida de Otxoa cambiaría para siempre. Un terrible accidente mientras entrenaba con su hermano Ricardo, otra de las grandes promesas del ciclismo español, acabó con la vida de éste, dejándo a Javier al borde mismo de la absoluta tragedia. Sus secuelas y su parálisis cerebral no le impidió volverse a subir a la bicicleta, compitiendo y acaparando también un increíble palmarés en el ciclismo adaptado, que culminaría con tres medallas paralímpicas. Dos en los Juegos de Atenas de 2004 (una de oro y otra de plata) y otra más, en Pekín 2008, subiendo a lo más alto del pódium en contrarreloj.

Javier Otxoa, primero con sus padres, (Ricardo falleció en 2016) ya habían fijado  su domicilio en Alhaurín de la Torre, pero fue a raíz del accidente cuando decidieron afincarse de forma definitiva en el municipio. Desde entonces, su vinculación con el municipio le hace acudir a numerosos actos más allá de los puramente deportivos, aún diferentes del ciclismo. María, su madre y Vicente, su amigo, suelen acompañarle.

Con motivo del aniversario de su vitoria en Francia, el alcalde de Alhaurín de la Torre, Joaquín Villanova, ha comentado al respecto: “Javier y su familia al completo nos dan cada día una lección de vida. Su lucha continuada, la superación de situaciones críticas, el salto de obstáculos que para muchas personas serían insalvables, lo colocan en un ejemplo a seguir. Me enorgullece su implicación con un municipio que lo quiere y lo respeta como el profesional que fue y como la persona que sigue teniendo dentro”.