En mi cerebro debo de tener una fábrica de sueños,  pues nada más cerrar los ojos, empiezo a soñar cosas increíbles; y anoche para no ser menos, tuve un sueño extraño que os quiero contar:

 Soñé que el puerto de Málaga era Ítaca  y estábamos esperando la llegada de Ulises, que regresaba a su casa después de haber terminado su gran odisea.  Allí estaba como no, la bella Penélope y su hijo Telémaco, que ansiosos esperaban el regreso tan deseado después de esa larga espera.

 Cuando desperté, me di cuenta que el sueño tenía su moraleja, me decía que  siempre hay que tener esperanza, que si deseamos algo firmemente,  eso llegará a cumplirse, como le pasó a la bella Penélope, ella tejía de día y destejía de noche para no casarse con el pretendiente que le acosaba, pues  nunca perdió la esperanza de ver a su amado Ulises.

 Por eso creo que la esperanza, nunca se debe perder en esta vida, ¡¡tal vez sea, porque yo me llamo así!!  ¿Vosotros que decis?…