Expertos aseguran que los cambios sociales retrasan el final de la adolescencia provocando una frustración que aumenta el riesgo de consumo de alcohol y drogas

Viernes, 7 de junio de 2013.- El Centro de Adicciones MonteAlminara ha celebrado esta mañana la primera jornada de concienciación juvenil ‘Drogas, un camino difícil de desandar’ que organiza con el Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ) en Málaga y a la que acudieron más de medio centenar de técnicos implicados en temas de adicciones.
El acto fue inaugurado por la Directora del Centro, Nuria García Martín, y la coordinadora provincial del IAJ en Málaga, Isabel Soraya García Mesa.
El acto contó con cuatro charlas en las que ponentes especializados y con experiencia contrastada abordaron diferentes temas relacionados con el consumo de sustancias tóxicas. En primer lugar, el doctor Daniel Rosado, médico especialista en adicciones y director médico del Centro de Adicciones MonteAlminara, planteó el debate de porqué la gente busca la felicidad en las drogas. “La adicción es una enfermedad del cerebro y no una cuestión de voluntad, como estamos acostumbrados a escuchar”, recordó este experto, para quien la superación de esta patología pasa por “un cambio en el pensamiento, que produce un cambio mental con el que alcanzar el equilibrio”.
Por su parte, José Antonio Valderrama García De Quirós, psicólogo clínico y jefe del Centro de Psicología de la Armada Española en Rota, centró su ponencia en por qué y para qué consumen los jóvenes hoy día y vinculó el inicio en la ingesta de sustancias tóxicas con la percepción de invulnerabilidad y la búsqueda de sensaciones nuevas. “Con el consumo se busca la integración en el grupo de amigos, el protagonismo. De hecho, estudios recientes han confirmado que los jóvenes consumidores tienen la autoestima más alta que el resto, cuando inicialmente se podría pensar lo contrario”, recordó García de Quirós.
Asimismo, este especialista alertó de que la situación económica y social actual está favoreciendo que se amplíe el periodo de adolescencia de los jóvenes. “El retraso en el proyecto vital natural de la persona provoca una frustración terrible y es un factor de riesgo más”, afirmó.
El jefe de enfermería en Centro de Adicciones MonteAlminara, Luis Muñoz Rodríguez, compartió con los asistentes la experiencia real de algunos pacientes del centro y recordó la dificultad de avanzar en la terapia cuando el paciente no tiene conciencia de su enfermedad ni ha tomado la decisión propia de dejar esa adicción.
Por último, la jornada contó con el testimonio personal de José Luis Gómez (conocido como Pepe el Marismeño), director del Instituto Galeno en Sevilla y artista flamenco, quien lamentó que siempre se culpe a los jóvenes por recurrir al alcohol o a algunas sustancias para divertirse cuando es lo que han aprendido de sus padres. “El concepto de diversión es el mismo en los mayores que se reúnen para celebrar una barbacoa y lo primero que compran es alcohol, que el de los jóvenes que hacen botellón. Los jóvenes se divierten como los mayores les hemos enseñado”, recordó el artista, quien se autodefinió como drogadicto, una enfermedad que a su juicio “es para toda la vida”.
Esta iniciativa se enmarca dentro de la línea de actuación del centro MonteAlminara en la que organiza actividades con carácter formativo y de concienciación para agentes sociales y grupos especialmente sensibles a las adicciones.
El Centro MonteAlminara
MonteAlminara es un centro privado de tratamiento de adicciones y salud mental que cuenta con un equipo especializado y con una larga experiencia compuesto por médicos, psicólogos, terapeutas, enfermeros, educadores y psiquiatras. Es el único de sus características en Andalucía.
El tratamiento va destinado a aquellas personas con trastornos por dependencia a sustancias psicoactivas, como el alcohol, la cocaína, benzodiacepinas, cannabis o anfetaminas, entre otras. El ingreso se hace de forma voluntaria, al igual que el alta, que puede elegirla aunque en la valoración que se vaya haciendo del paciente se irá determinando la duración del ingreso. Una vez recibida el alta de la estancia, se continuará con el tratamiento ambulatorio.
El programa terapéutico incluye la desintoxicación, la deshabituación, la rehabilitación y la reinserción del paciente, dotándole además del entrenamiento y las herramientas necesarias para alcanzar plenamente estos objetivos. Se trata, en definitiva, de que el paciente deje de consumir, comprenda la enfermedad y aprenda a vivir bien sin necesidad de consumir sustancias adictivas.