(Francisco Javier Zambrana Durán – Club Deportivo Alpino Jarapalos)

Son 14. Catorce ilusiones de seres humanos que cada día se colocan delante de un espejo y ven cómo sus vidas se les marchan por delante de sus ojos. Son 14 sueños de personas que cada mañana perciben que tienen delante de sí la oportunidad de mejorar. Es la forma de encarar un reto insuperable para muchos, que marca a otros. Son 14 maneras de ver la vida, de afrontarla, de decaer con ella, de ser fiel a uno mismo. Por ello, también la carrera de Un Sí por la Vida se planteó en torno a catorce kilómetros.

Alhurín el Grande acogía la que era la tercera edición de una prueba que ha sido aclamada por sus participantes desde su primera celebración. El hecho de poder disfrutar de la sierra durante la noche, a la luz de la luna, es uno de esos placeres de los que pocos pueden gozar. Las 800 inscripciones de la carrera fueron suficientes como para llenar un Colegio El Chorro que se postró como el lugar perfecto para el acontecimiento.

La carrera se dividió en dos etapas, una primera de Asfalto y otra de Trail. El recorrido en sí mismo constó de en torno a un 60% de Trail liviano situado en senderos. La mayoría de estos no poseían iluminación, por lo que la experiencia vivida por los corredores fue uno de los aspectos más destacados. Los principales corredores en llegar a meta consiguieron dejar el récord en la prueba, que se establecía por encima de los 55 minutos. En esta ocasión, 50 minutos fueron suficientes para Antonio Jesús Aguilar Conejo, del Club Atletismo Guadalhorce-Álora.

Análisis del Track

El planteamiento de la carrera se desarrolló de una forma específica. En primer lugar, se partía por un tramo de asfalto en el que se alternaba subidas y bajadas con rectas de carreteras habituales de montaña. En esta zona se podía tomar una cierta ventaja sobre los primeros corredores, y situarse en posiciones más adelantadas. Sin embargo, acto seguido, en torno al quinto kilómetro, las subidas comenzaron a hacer mella.

Aquel corredor que hubiera decidido arriesgar desde primera hora sufriría en la subida hacia la montaña propiamente dicha. En torno a dos kilómetros de intenso desnivel marcaron la carrera por completo para la mayoría de corredores. El camino, situado por senderos un tanto más estrechos, discurrió durante estas subidas de forma ciertamente complicada, aunque con una iluminación todavía adecuada.

Finalmente, el recorrido se estabilizó y se dio paso a un conjunto de senderos sin iluminación alguna que para aquel corredor que hubiera abandonado a su grupo de liebres sentiría libertad, miedo y emoción. De esta forma se fue acortando el camino del sendero, hasta alcanzar la bajada más pronunciada, una que ponía el broche de oro a un kilometraje que se quedó en los 13.600 metros de carrera.

Organización de la carrera

Un Sí por la Vida, Unidos Contra el Cáncer, realizó la organización de este evento en el que se reunieron corredores de todos los lugares de la geografía malagueña. Seguidores del Trail y el Asfalto se dieron cita en una de esas noches especiales de finales de temporada de carreras que dejan a todos con el mejor sabor de boca. Los avituallamientos se repartieron en tres puntos estratégicos, y las señalizaciones se repartieron por todos y cada uno de los senderos, así como también fueron instalados una serie de puntos de luz para ayudar a un corredor que se hundía con su frontal en la noche en cada kilómetro.

Resultados Club Deportivo Alpino Jarapalos

El Club Deportivo Alpino Jarapalos estuvo presente en esta edición de la carrera. En ella, en la categoría de Veteranos finalizaron Rafael Llorente en 1 hora y 16 minutos (número 68 de la categoría) y Nicolás Sánchez en 58 minutos (número 11 de la categoría). Francisco Zambrana completó el recorrido en 1 hora y 6 minutos (número 3º de la Categoría Junior, segundo por el segundo puesto de un Junior en la General).

Datos del autor: Francisco Javier Zambrana Durán (@neyfranzambrana/Francisco Zambrana).