Imagen_FC(Felipe Córdoba) El FMI sugiere la opción de aplicar una quita del 10% a la riqueza de las familias para reducir deuda pública.

Ésta es, precisamente, la idea que recoge el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su último informe sobre vigilancia fiscal de hace unos días.

http://www.imf.org/external/pubs/ft/fm/2013/02/pdf/fm1302.pdf

Reproduzco literalmente lo que dicen en el cuadro-6 de la página 49.

Box 6. A One-Off Capital Levy?

The sharp deterioration of the public finances in many countries has revived interest in a “capital levy— a one-off tax on private wealth—as an exceptional measure to restore debt sustainability.

The appeal is that such a tax, if it is implemented before avoidance is possible and there is a belief that it will never be repeated, does not distort behavior (and may be seen by some as fair). There have been illustrious supporters, including Pigou, Ricardo, Schumpeter, and—until he changed his mind—Keynes. The conditions for success are strong, but also need to be weighed against the risks of the alternatives, which include repudiating public debt or inflating it away (these, in turn, are a particular form of wealth tax—on bondholders—that also falls on nonresidents).

There is a surprisingly large amount of experience to draw on, as such levies were widely adopted in Europe after World War I and in Germany and Japan after World War II. Reviewed in Eichengreen (1990), this experience suggests that more notable than any loss of credibility was a simple failure to achieve debt reduction, largely because the delay in introduction gave
space for extensive avoidance and capital flight—in turn spurring inflation.
The tax rates needed to bring down public debt to precrisis levels, moreover, are sizable: reducing debt ratios to end-2007 levels would require (for a sample of 15 euro area countries) a tax rate of about 10 percent on households with positive net wealth
.

Hasta la página 57 del informe aparece más información al respecto.

En dicho informe el FMI, una de las propuestas que sugiere es imponer un tributo especial “sobre el capital”. Es decir, una especie de quita “excepcional” sobre la riqueza de las familias que se tendría que aplicar de una sola vez, garantizando, además, que no se va a volver repetir para no desincentivar la inversión y provocar una intensa fuga de capitales. La medida consistiría en gravar la riqueza neta de las familias (activos menos pasivos) y destinar el dinero recaudado a amortizar deuda estatal.

El organismo no hace distinciones de ningún tipo, tan sólo alude a la posibilidad de gravar la riqueza neta de las familias, aplicando así este particular impuesto a todo tipo de hogares, siempre y cuando el valor de sus activos (vivienda, acciones, ahorros, etc.) sea superior al de sus deudas.

Teniendo en cuenta que la deuda pública de la zona euro supera ya el 92% del PIB, y que la de España se encamina hacia el 100% del PIB, de aplicarse en Europa tal sugerencia nuestro país estaría entre los candidatos, en el siguiente artículo lo explican bien, http://www.libremercado.com/2013-10-13/el-fmi-sugiere-expropiar-el-10-de-la-riqueza-de-las-familias-para-reducir-deuda-publica-1276501614/

Para que nos hagamos una idea de lo que esto podría suponer, cuantifico el impacto de la propuesta del FMI sobre una familia media española, supongamos una unidad familiar con una vivienda en propiedad valorada en 150.000€ con una deuda hipotecaria pendiente de 35.000€, unos planes de pensiones de dos de los miembros valorados ambos en 80.000€ y varios depósitos bancarios por valor de 25.000€, en total sería (150.000+80.000+25.000)-(35.000)= 220.000€, le practicarían un impuesto de 22.000€, para una familia más humilde que la anterior que solo cuente con su vivienda en propiedad valorada en 80.000€ sin deudas el impuesto sería de 8.000€.

Por mucho que lo suavicen llamándole “impuesto excepcional” esto sería una quita en toda regla y podría calificarse de robo si se practica como sugieren sin distinciones de ningún tipo.

Si esto se llegara a materializar, habría que establecer un suelo para no aplicar dicho impuesto a todas aquellas familias que no lleguen a un mínimo patrimonial determinado.

Es cierto que la deuda pública que tenemos es elevada, pero también lo es que se ha ido generando por los desgobiernos que hemos tenido en las últimos años, que más que a invertir en bienes públicos sostenibles y generadores de valor se han dedicado a gastar a diestro y siniestro, pensando en sus intereses y en los de sus más allegados.

En cuanto al FMI y sus sugerencias ya sabemos todos a que intereses representan, que se dediquen a prevenir que ocurran crisis como la actual y a evitar que sus países miembros incurran en estas deudas casi impagables.

Felipe Córdoba

Afiliado UPyD